La regionalización, con reparos en el paísLa conformación de nuevos espacios territoriales y formas de gobierno que impulsen un desarrollo equitativo a través de regiones es la propuesta en el proyecto de Ley del Código de Ordenamiento Territorial. Para los prefectos este nuevo estilo de gobernabilidad es viable si se hace sin imposiciones y con la consulta a la ciudadanía, como establece la Ley que entra en debate hoy en la Asamblea.
Ellos cuestionan la división territorial que hizo la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades) para la ejecución de proyectos. La entidad conformó ocho regiones en el país. A través de un proceso de articulación territorial se planifican las obras. “Es la forma en la que el Gobierno se organizó territorialmente”, dijo la subsecretaria de Senplades, Ana María Larrea.
Sin embargo, este mecanismo de trabajo provoca discrepancias. Cada provincia actualmente zonificada quiere liderar la región y se habla de que se priorizan obras que no son consultadas con toda la ciudadanía.
En Senplades se habla de que esta división territorial concluirá cuando la ciudadanía en el plebiscito decida a qué región quiere pertenecer. Para este proceso hay un plazo de ocho años y son los prefectos quienes socializarán el proceso. Una vez que se conformen las regiones, se definirán las cabeceras regionales y se nombrará a las autoridades que estarán al frente de este organismo.
A los prefectos les preocupa que al agruparse y solicitar recursos la falta de presupuesto impida la ejecución de obras.
Entre tanto, El Oro, Azuay, Zamora Chinchipe, Morona Santiago y Cañar conformaron la Mancomunidad del Sur, para dar paso a un nuevo modelo de gestión paralelo al de la región.
El eje de desarrollo sería Guayas
Con el nuevo Código de Ordenamiento Territorial, Guayas, Los Ríos, Santa Elena y Bolívar formarían una región con independencia administrativa. La producción de las cuatro provincias constituye el 26% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Guayas es la de mayor proyección con un PIB de USD 4 838 millones, su principal fuente de ingreso la constituye la industria manufacturera y el comercio.
En Santa Elena, el turismo y la pesca son las principales actividades. Y en Los Ríos y Bolívar son la agricultura y la ganadería.
El presidente de la Cámara de Comercio de Quevedo, Raúl Serpa, piensa que la división será positiva en la medida que se respete la autonomía de cada provincia.
La regionalización tiene una vía
Los procesos de autonomía y trabajo con otras provincias no son ajenos en El Oro. En 2000 la ciudadanía dio paso a la autonomía administrativa. Desde entonces, y aunque con limitadas funciones, la Prefectura tiene competencias en temas medioambientales, de turismo y vialidad.
También desde 2008, administra la Autoridad Portuaria de Puerto Bolívar. Para la provincia sería factible la creación de una región sur con Loja, Azuay, Cañar, Zamora y Morona Santiago.
Se quiere debatir si la provincia debe ir a una región autonómica o sumarse a la idea de la Senplades, de una región con tres provincias: El Oro, Azuay y Loja. Desarrollan talleres para que la gente se empape sobre la regionalización.
Manabí busca socio estratégico
El interés de Santo Domingo de los Tsáchilas de conformar una región con Manabí tiene sus estrategias. Las autoridades locales ven en el proyecto Manta–Manaos una pieza clave. La posición geográfica de la provincia colorada es una ventaja.
En esta zona se despacha productos a las provincias. El mercado de ganado semanalmente genera USD 3 millones. Estas son las bases a las que le apuestan en esa zona para los futuros acuerdos en la región.
Mientras que en Manabí se piensa también en los socios estratégicos para el desarrollo productivo. Mantienen conversaciones con las autoridades de Santa Elena, para finiquitar transacciones comerciales.
Mancomunidad, otra alternativa
En el sur del país la regionalización pierde apoyo poco a poco. Sin embargo, cada día gana más adeptos la idea de una mancomunidad para esta zona.
Esta propuesta nació desde la Prefectura del Azuay. En este proceso está involucrada la provincia de Morona Santiago, parte de la Amazonia. La estructuración que organizó Senplades no sería la adecuada, según las autoridades de ese sector. Por ejemplo, para Cañar, que estará fusionada con Azuay y Morona Santiago, la capital de la región deberá ser Azogues, actual capital de esa provincia. Pero no todos están de acuerdo con esa postura, a pesar de que por la cantidad de población generará mayor desarrollo.
Además, en Morona Santiago se aclara que el apoyo a la denominada mancomunidad no quiere decir que quieran pertenecer a esa región como está pensada.
Un consenso para la región
El prefecto de Tungurahua, Fernando Naranjo; el presidente de la Asociación de Municipalidades del Ecuador (AME), Bayardo Constante, y Juan Salazar, alcalde de Riobamba, coinciden en que debe haber un consenso entre las autoridades y la ciudadanía para integrar una región.
Caso contrario creen que la aplicación del Código de Reordenamiento Territorial, que está en debate en la Asamblea, no dará los resultados esperados, pues dicen que se debe respetar la historia particular de ada una de las provincias de esta región.
Con ello se busca dejar de lado la rivalidad de más de 30 años entre Tungurahua y Chimborazo. Las autoridades dicen que estos problemas fueron superados desde 1999 con la erupción del volcán Tungurahua. A través de un bloque biprovincial atendieron la emergencia en ese año.
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